Ayer se vivió un momento maravilloso en una de nuestras canteras:
Una piedra en bruto recién extraída revelaba su belleza en su forma más pura.
Bañada por el sol, los colores hacían que la piedra resplandeciera en todas direcciones.
Tan impresionante, tan primitiva: solo la propia naturaleza puede crear algo así.
¡Me encanta nuestra arenisca del Elba!